Un reciente informe elaborado por la Corporación SETIS y sustentado en investigaciones académicas y registros de campo, revela una preocupante realidad ambiental en el municipio de Suacha: 38 humedales identificados en su territorio se encuentran en condiciones críticas por la falta de protección legal, el avance descontrolado de la urbanización y el deterioro ambiental acelerado.
De estos ecosistemas, apenas dos —Neuta y Tierra Blanca— cuentan con reconocimiento jurídico como reservas hídricas desde 2006. El resto permanece sin declaratoria oficial, a pesar de contar con estudios técnicos y evidencias de su importancia ecológica. La mayoría de los humedales están ubicados en predios privados, lo que dificulta su gestión ambiental y los expone a presiones por proyectos agrícolas, industriales y urbanísticos.
Un patrimonio natural en riesgo
Los humedales de Suacha albergan una biodiversidad sorprendente. Solo en el humedal Neuta, se han registrado 103 especies de aves, entre ellas la Tingua Bogotana, una especie endémica en peligro de extinción. También se han documentado ranas, serpientes, mamíferos y peces, lo cual evidencia su potencial ecológico a pesar de la contaminación.
Sin embargo, estos ecosistemas están sometidos a múltiples amenazas: vertimientos de aguas residuales sin tratamiento, disposición inadecuada de residuos, canalización de cauces, urbanización desmedida y cambios en el uso del suelo. El informe advierte que algunos humedales, como el Embalse Terreros, han llegado a niveles alarmantes de deterioro y podrían ser irrecuperables si no se actúa pronto.
Inacción institucional y expansión urbana
El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) actual del municipio no reconoce integralmente a los humedales como parte de la estructura ecológica principal. Aunque los planes de desarrollo han prometido intervenciones, restauración y declaratorias, en la práctica las acciones se han limitado a jornadas de siembra y limpieza sin continuidad ni resultados estructurales.
Además, el nuevo POT proyecta una expansión urbana de más de 700 hectáreas, muchas de ellas ubicadas en áreas de influencia de humedales, como la vereda Bosatama. Esta situación pone en riesgo la conectividad ecológica y la viabilidad misma de estos ecosistemas.
Llamado a la acción
El informe concluye con un llamado urgente a las autoridades locales, la CAR y la ciudadanía: es imperativo declarar más humedales como áreas protegidas, incluirlos en el ordenamiento territorial y garantizar su conservación con participación comunitaria. Los humedales no son solo cuerpos de agua: son territorios vivos que sostienen biodiversidad, cultura, historia y bienestar para las generaciones futuras.
Si desea leer el informe completo puede encontrarlo en el siguiente link: https://corposetis.org/wp-content/uploads/2024/04/informe-humedales-suacha-2025.pdf
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